No. 22- TODO LO QUE NO SABEMOS SOBRE LA INFLUENCIA DE LA MÚSICA EN LAS EMOCIONES


¿Nunca te has preguntado por qué cuando estás triste te apetece escuchar un tipo de música u otra? Es decir, claro está que si acaba de morirse un ser querido no queremos escuchar ni mucho menos reggetón o pop, preferimos escuchar indie o alguna canción que nos guste mucho, nos suba el ánimo… Esa, es la magia de las emociones, más bien denominada como la magia del cerebro, lo que hace que explicar el cerebro sea más complicado de lo que ya es.

La música afecta a las emociones, pero no solo influye en nuestros sentimientos, también en nuestra calidad de vida.

Lo que vemos u oímos, es una imagen visual o aural (auditiva), que depende de la habilidad de nuestro cerebro para procesar una cierta cantidad de información. La música es sonido, el sonido es vibración, la vibración es energía que se transmite en forma de ondas que llegan a nuestro oído y de él al cerebro. Pueden ser diferentes tipos: agradables, motivadoras, excitantes…etc. En conclusión, transmiten un mensaje que puede ser más o menos significativo dependiendo de diversos factores.

hemisferio racional y hemisferio artístico
El hemisferio izquierdo es más técnico y el derecho más artístico.

 

El hecho en sí de oír es considerado como se ha dicho anteriormente, el resultado de la excitación producida por las ondas sonoras sobre el nervio auditivo. Pues bien, hay una relación entre las distintas zonas cerebrales y las características de la música y la audición:

 

  • La actividad sensorial de la música, que se encuentra sobre todo en la zona bulbar donde se encuentran las reacciones físicas. Podríamos decir que es lo que se ocupa del ritmo, éste afecta sobre todo a la vida fisiológica y con él se tiende a la acción.
  • El mensaje afectivo de la música, que localizamos en el diencéfalo, zona profunda del cerebro donde se asientan las emociones. La melodía afecta a la vida emocional y afectiva y es el mismo diencéfalo el que recibe los motivos y diseños melódicos, de forma que éstos reciban significación, despertando así todo un mundo interior de sentimientos y emociones.
  • La actividad intelectual, que queda localizada en el nivel cortical. Es la música armónica la que representa el mayor nivel de representaciones intelectuales y, siendo éstas complejas, precisan de una actividad psíquica y mental más evolucionada y estructurada.

 

Se dice que hay más actividad musical en el hemisferio izquierdo, sin embargo eso es una media mentira, la actividad musical conlleva el uso de todo el cerebro. Por ejemplo, para cantar: la articulación de las palabras es una elaboración de secuencias y representaciones verbales localizadas en el hemisferio izquierdo; simultáneamente requiere de la entonación melódica y el aporte emocional que se encuentra en el hemisferio derecho. Sin embargo, para darle expresión musical emocional a una obra es necesario que estén implicadas todas las partes del cerebro, tanto las referidas a la corteza, como ambos hemisferios y las zonas más profundas en las que se hallan los centros emocionales.

 

El cerebro es la estructura material que implica no sólo el pensamiento sino también la afectividad. Nuestro cerebro crea una información cuyo contenido básicamente son sentimientos que es enviada en forma de  impulsos codificados. Estos son interpretados por las diversas estructuras del mismo. Éste lo recibe, procesa, almacena datos y reacciona con variedad de respuestas. Pero es necesaria una transformación para convertir esas señales externas en códigos eléctricos y químicos que alcancen la conciencia individual.

 

Pero como el cuerpo humano es curiosamente “inteligente”, nuestras neuronas constan de una cualidad importantísima y determinante para el comportamiento musical: es la capacidad de modificar sus conexiones pudiendo modelar los circuitos cerebrales de cada persona, según varíen las circunstancias de su vida.

 

Si las personas son “analfabetas” en música, es porque les falta el impulso sensorial adecuado, por lo tanto existe un déficit cerebral. Si un niño va creciendo sin música alguna, ese cerebro será deficitario en funcionalidad puesto que hay una falta de neuronas que aprendan y se atrofiarán o “congelarán” para aprender música.

 sonata de Mozart
Fotografía de la partitura de una sonata original perdida de Mozart

La música es considerada como arte, ciencia y lenguaje universal, es un medio de expresión sin límites que llega a lo más íntimo de cada persona. Puede transmitir diferentes estados de ánimo y emociones por medio de símbolos e imágenes aurales, que liberan la función auditiva tanto emocional como afectiva e intelectual. Esta actividad, desarrolla la sensibilidad, la creatividad y la capacidad de abstracción o análisis. No sólo cumple una función estrictamente educativa cuando hablamos de aprendizajes musicales, sino que también cumple otros fines. Nos propicia a descubrir nuestro propio mundo interior, la comunicación con los demás y la captación del mundo que nos rodea.

 

La música, mediante la interpretación, la escucha o la composición, si está bien educada, nos conduce a la armonía entre el estado de ánimo y los sentimientos. Para  controlar y expresar las emociones hay dos puntos que hay que tener en cuenta:

 

  • La relación existente entre un determinado estado de ánimo y su expresión exterior, es lo que nos permite actuar sobre las emociones con la música. También sucede que se va formando así mismo un mecanismo de feed–back (o retroalimentación), en el que no solamente el estado de ánimo produce una expresión emocional, sino que a su vez esta expresión tiende a despertar o mantener el estado de ánimo.

 

  • La música afecta al nivel psicofisiológico y emocional de la persona, en el cual existe una necesidad de estimular el pensamiento positivo y las emociones constructivas mediante la música.

 

Solo tenemos que observar que al escuchar una canción relajante, la ansiedad, la respiración y la frecuencia cardíaca se relajan, ¿por qué? Por los matices emocionales que hacen que la persona se relaje. Además, un dato interesante sobre la música es que el estribillo de la canción, el sonido ordenado de las notas y la forma en que algunas partes se repiten hacen que se desarrolle la conducta musical de escucha, lo que hace que disciplinemos la mente y las emociones, atemos cabos con la atención y respeto, al tiempo que mejoramos nuestra capacidad de concentración.

 

Pero no os creáis que esto es tan simple, pues el ritmo también influye en las personas, ya que desarrolla el movimiento emocional y sentimental. Yo soy bailarina y puedo decir que hay canciones en las que la música nos moviliza (nos pasa a todos), los artistas lo llamamos “dejarse llevar” y la ciencia/psicología lo llaman “procesos psicomotrices”, los cuales afectan directamente al mundo emocional sin tener en cuenta ninguno de los puntos comentados en párrafos anteriores.

 

Ahora que ha salido el tema del baile, hablemos del dominio del cuerpo. La danza contribuye a dominar las emociones, pues ésta requiere el movimiento del cuerpo y gestos faciales, o sea, cuando ves a alguien bailando no es lo mismo una persona que hace ampliaciones y expresa con el rostro, es como si “dijeran algo” con su baile, a una persona que se rige a la coreografía. A veces el baile se utiliza como recurso para aquellas personas que son de personalidad débil para despertar sus energías e impulsos y canalizar sus fuerzas. La danza ayuda a formar el carácter, educar la voluntad, al bailar liberamos nuestras emociones según la canción, el ritmo que estemos escuchando ¡por eso influye todo el discurso de antes! ¿No es realmente fascinante lo que el cerebro puede llegar a hacer?  Danzar es una forma de sentir y existir, es expresar ya sea consciente o inconscientemente, la manera de ser y sentir de cada uno de nosotros; expresa la vida y es un medio para salir de sí mismo. Ahora sí, tenemos que recordar que la danza ha servido a lo largo de la historia para rituales, sobre todo para representar sentimientos mágicos, la naturaleza y el humano, van de la mano, aunque a veces no lo parezca.

bailar

La voz puede manifestarse hablada o cantada. Por medio de la voz manifestamos sentimientos, estados de ánimo y no olvidemos que es el medio de comunicación más usado.

El tono y volumen de nuestra voz, delata el momento en que nos encontramos y el tipo de persona que somos. Por eso es tan importante educar adecuadamente tanto la expresión de la voz como el canto. El canto es uno de los medios de expresión más completo y máximo de la actividad musical, que lleva al ser humano a descubrir la imagen del propio cuerpo. Es por medio de estos estímulos, sobre todo en la producción de los sonidos agudos, como se establece la dinámica de la actividad cerebral. Constituye un lenguaje emotivo y afectivo, pudiendo modificar el estado de ánimo de un sujeto. Es fuente de alegría, serenidad y un sin fin de sentimientos que producen satisfacción y autorrealización.

 

En conclusión, el cerebro es el órgano imprescindible en nuestro cuerpo, el presidente, a veces parece que la ciencia y el arte están completamente peleados cuando es todo lo contrario, la ciencia y el arte van de la mano. Espero que este artículo haya resultado útil y que a partir de ahora, nos planteemos de otra forma la educación musical de nuestro día a día.

Sandra

Sandra Vilches García es bloguera, escribiendo actualmente en varios de diferente temática, y bailarina.

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